Los trucos para no mojarte

Estás en plena montaña y de repente ves un relámpago cruzando el cielo y a continuación retumba el amenazador “Bruuuuum” del trueno… Que te pille una tormenta en plena montaña no es agradable, e incluso puede ser peligroso. Para huir de ella o ponerte a cubierto tienes que saber si se acerca o se aleja de ti.

¡A qué distancia está la tormenta?
Hay una fórmula para saber a qué distancia está. El sonido viaja a una velocidad de 330 m/sg, y un trueno tarda aproximadamente tres segundos en recorrer un kilómetro. Si cuentas los segundos que transcurren entre la visión del relámpago y el sonido del trueno y divides ese número por 3, puedes averiguar a qué distancia está la tormenta. Si por ejemplo ves un rayo y cuentas 12 segundos hasta que escuchas el trueno, la tormenta se encuentra a 4 kilómetros de ti:

Y si me pilla…
Evita resguardarte debajo de un árbol, estructuras metálicas o zonas de agua, son las primeros que atraen las descargas eléctricas.
Si estás en un descampado tienes que acurrucarte cerca del suelo, adoptando una posición fetal, pero sin tumbarte, y si puedes, levanta una pierna para que no esté en contacto con la superficie.
De esta forma, si te pegara un rayo, tendría una salida para continuar su trayectoria, te atraviesa pero sin hacerte daño.
Resulta imposible saber si nos encontramos en la trayectoria de un rayo, pero si empiezas a notar un cosquilleo en la piel o los pelos se te empiezan a poner de punta, lo mejor es buscar refugio si no quieres actuar de pararrayos.

Tormenta_1

¡Aquí huele a rayos!
La mejor forma de protegernos de una tormenta es evitar que nos sorprenda adaptando nuestra actividad a la situación meteorológica prevista. Si es necesario cambiaremos nuestro itinerario evitando las zonas más desprotegidas, acortando la duración del mismo, y sobre todo, estando siempre alerta. Algunos animales barruntan las tormentas, parece que las huelen. Nosotros no tenemos ese olfato, pero si observamos los siguientes indicios, la tormenta es inminente, y debemos refugiarnos de forma inmediata:

Repentino encapotamiento del cielo y oscurecimiento luminoso.
Flecos nubosos que cambian rápidamente de aspecto bajo una base oscura de nubes.
Rachas violentas de viento, seguidas de encalmadas.
Truenos o rayos a la vista.
Chispas, chasquidos eléctricos o pelos que se erizan.
Mammattus: Son formaciones en la base del Cumulonimbo, con forma de mamas femeninas, producidas por violentas corrientes descendentes al encontrarse con otras igualmente violentas, pero ascendentes.

Fuente: Revista Oxígeno

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